Es la escultura de bulto redondo de una dolorosa tallada por D. Venancio Rubio Criado en 1960. Fue intitulada con la advocación de Santísima Virgen María Corredentora, aunque a veces también ha sido llamada Nuestra Señora María Corredentora y María Santísima Corredentora. Desde 2018 es advocada como Nuestra Señora de la Encarnación.
Es una imagen de candelero o de vestir, por lo que, en madera policromada, únicamente tiene tallados la cabeza, el busto, las manos, las muñecas y los antebrazos, situándose todo sobre un candelero. Tiene brazos articulados para colocarla en la posición más apropiada según el momento litúrgico, así como para facilitar su vestido.
En la parte trasera, en la zona tallada más inferior, está la firma del autor y la datación de la obra, hendidas y con color negro: «V. Rubio=1960».
La obra está inspirada en la Dolorosa (1755) del escultor D. Francisco Salzillo (1707-1783), que sale en procesión cada Viernes Santo en Murcia con la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, por lo que se asume que su estilo es salzillesco. Sabemos que la obra fue tallada a partir de un modelo previo realizado en barro.
Las facciones no están idealizadas, sino que siguen el rostro realista de una mujer (se dice que el escultor se inspiró en la cara de su esposa). La expresión tiene cierta dureza debido al momento que está viviendo: se muestra con la boca abierta y los labios arqueados hacia abajo; también se ven los dientes. Implora al cielo ante el dolor por la muerte de su hijo con las manos totalmente abiertas. Tiene ojos de cristal que miran hacia arriba y de cada uno de ellos brotan tres lágrimas que no son de cristal (un detalle singular), sino de pasta de madera.
La escultura se yergue sobre una peana rectangular de orfebrería repujada y plateada con un medallón dorado con el monograma de «Ave María», cincelada por Paula Orfebres (Lucena, Córdoba) en 2022. Esta sustituyó a otra peana octogonal realizada en madera de pino y policromada en color caoba, ornada con estrellas y, en el centro del frontal, con una «M» mariana plateada. Fue ejecutada por D. Florentino Merchán García en 2018 y sustituyó a otra con la misma forma realizada por D. Venancio Rubio Solana en 1995, que, a su vez, había reemplazado a la que confeccionó D. Venancio Rubio Criado en 1960, más pequeña.
Posee un rico ajuar fruto de adquisiciones y donaciones para la adecuación de esta imagen de candelero a los distintos tiempos litúrgicos. Este ajuar se incrementa continuamente. Nuestra Señora de la Encarnación tiene varios mantos (de terciopelo, brocados o de damasco). Los mantos con los que sale en procesión fueron bordados en hilo de oro sobre terciopelo granate por Dña. Asunción Silos, Dña. Dolores Landecho y Dña. Eduarda Romero, hermanas de la Cofradía, en 1960, y de fondo granate brocado con laminado en oro, confeccionado por el Taller de Costura de la Cofradía en 2024. En su ajuar se custodian, bordados en hilo de oro sobre tisú, raso o de chantilly granadino, entre otros, varios vestidos, sayas, cinturillas y tocas de sobremanto.
Igualmente, posee distintos pañuelos, broches, cruces pectorales, rosarios (misionero, de madera, de plata, etc.), anillos de oro y otras piezas de orfebrería y platería (ánforas, candeleros de cola, etc.). Cabe destacar las donaciones de un pañuelo del siglo XIX, de unas alianzas de oro en 1985, de un anillo de oro blanco en 2010, de dos rosarios de plata en 2018, de un rosario de plata y nácar del siglo XVIII en 2023 y de otro de los mismos materiales en 2024, así como las ánforas de procesión (donde se colocan las flores): dos de 1975 y cuatro de 1999, además de los dos candeleros de cola de 2003, de seis brazos cada uno.
En 2018 le fueron donadas la Placa de la Policía Local de Cáceres y la Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. En 2023 le donaron la Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco y la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. En actos de especial naturaleza y en desfiles procesionales ha lucido broches de cristal e incluso una medalla doctoral, todos prestados. Ha portado varios aros de estrellas, un nimbo, varias diademas y una corona real.
En el acta de la Junta General de nuestra Cofradía celebrada el 28 de marzo de 1958 «El Mayordomo informa que seguramente se dispondrá de una Imagen Dolorosa para nuestra procesión del Viernes Santo». Esa imagen fue la de María Santísima de los Dolores, perteneciente a la extinta Archicofradía de la Virgen de los Dolores y que, por cesión, acompañó al titular de la Cofradía, el Santísimo Cristo del Humilladero, en 1958 y 1959. Otras fuentes indican que se trataba de la Virgen del Buen Fin, de la Cofradía de la Vera Cruz.
Como la Cofradía no contaba con rentas suficientes pero sí tenía un fervor mariano que aumentaba entre sus miembros hasta el punto de tener que solicitar durante dos años la cesión una dolorosa para la procesión de Semana Santa, en 1959 el escultor y tallista cacereño D. Venancio Rubio Criado (1905-1974), Vocal de Hermanos de Carga en la Junta de Gobierno de la Cofradía de 1950 a 1962, ideó la escultura de una talla de la Virgen María, que culminó en enero de 1960.
El 8 de febrero de 1960, D. Narciso Sánchez Morales, Mayordomo de la Cofradía, solicitó del Obispo, D. Manuel Llopis Ivorra, permiso para venerar la imagen e incorporarla a la procesión, a lo que accedió el Prelado el 24 de marzo tras haber sido examinada la obra.
En el acta de la Junta General de la Cofradía celebrada el 1 de abril de 1960, el Mayordomo felicitó públicamente «al Sr. Rubio Criado, Vocal de esta Cofradía, por su donación de la Imagen de la Virgen, a la que llamaremos María Corredentora. Contesta el Sr. Rubio que ya el pasado año le surgió la idea de con un poco de trabajo para él y con la ayuda de Dios podría construir una Imagen, y que si algún defecto posee cree haber cumplido su propósito, aunque no en lo artístico». La imagen tiene mérito artístico, a pesar de la humildad de su escultor, pero sobre todo derrocha amor y mueve a la devoción. Como recompensa, D. Venancio Rubio Criado fue nombrado Hermano de Honor el 1 de marzo de 1970.
Parece que la elección de la advocación de Santísima Virgen María Corredentora surge como consecuencia de la repercusión internacional que tuvieron las denominadas «Apariciones marianas de Ámsterdam», que se sucedieron en 56 ocasiones hasta 1959.
En un primer momento la imagen fue colocada sobre una mesa en el presbiterio de la iglesia parroquial del Espíritu Santo, en el lado del Evangelio, pero la Cofradía sabía que era provisional, pues el Párroco del Espíritu Santo, D. Antonio Suárez Madruga, realmente no era partidario de que la imagen recibiera culto en el citado templo.
La Cofradía comenzó a gestionar con los Padres Salesianos la entronización de la talla en uno de los altares de la iglesia del monasterio de San Francisco el Real y la organización en ella de la procesión. El 15 de marzo de 1961, D. Francisco Sánchez Pizarro, Secretario de la Cofradía, solicitó la preceptiva licencia episcopal. El 21 de marzo, el Obispo decretó la «autorización para que la Imagen de la Santísima Virgen Corredentora, propiedad de la Cofradía del Espíritu Santo, pueda alojarse habitualmente en la Iglesia de San Francisco, del Colegio Provincial de su nombre, y recibir allí culto durante el año».
Como curiosidad cabe decir que la talla desfiló procesionalmente bajo un palio granate entre los años 1974 y 1988, primero en uno de cuatro varales y luego en uno de seis, pero la Cofradía decidió retirar el palio para que la imploración al cielo fuera absoluta y verdadera en la calle y ningún elemento ornamental coartara esa iconografía.
En la Capilla de la Encarnación del monasterio de San Francisco el Real permaneció la imagen hasta 1979, cuando fue trasladada, debido a las obras de acondicionamiento para albergar la Institución Cultural «El Brocense» de la Excmo. Diputación Provincial de Cáceres, a la sacristía de la iglesia parroquial del Espíritu Santo. Desde allí fue trasladada al lado del Evangelio del templo y, más tarde, a su ubicación actual: un altar en el lado de la Epístola. Durante el año 2022, debido a las obras de restauración de la iglesia parroquial del Espíritu Santo, la imagen recibió culto en el lado de la Epístola de la iglesia del Buen Pastor.
Foro de Cáceres intervino en la imagen en 1998 y 2010, año en que celebró su cincuentenario con varios actos, entre los que destacaron una salida procesional extraordinaria y un Solemne Quinario Votivo Extraordinario. Fue nuevamente restaurada en 2023, esta vez por D. Juan Alberto Filter Peinado.
En el año 2018, coincidiendo con el quingentésimo vigésimo quinto aniversario fundacional de la Cofradía, la Junta de Gobierno elaboró un proyecto de coronación canónica de la imagen, que fue aprobado por D. Francisco Delgado Pulido y D. Ángel Martín Chapinal, Párrocos del Espíritu Santo, y presentado a D. Francisco Cerro Chaves, Obispo de Coria-Cáceres. El Prelado recomendó a la Cofradía un tiempo de preparación y encargó un informe sobre la conveniencia de la advocación de la Santísima Virgen María Corredentora de cara al compromiso ecuménico que mantiene la Iglesia desde el Concilio Vaticano II.
D. Rafael Delgado Escolar, Delegado Diocesano de Relaciones Interconfesionales de Coria-Cáceres, elaboró un informe al respecto previa consulta con dos profesores de Mariología y un teólogo ecumenista, consultor del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos de la Santa Sede. En él se desaconsejaba el título de Santísima Virgen María Corredentora y se proponía que la nueva advocación mantuviera la esencia de la cooperación de María en la Redención de Jesucristo.
Visto el citado informe, el Obispo, D. Francisco Cerro Chaves, recomendó a la Cofradía que reflexionara sobre el particular y modificara a la mayor brevedad posible la advocación de su titular mariana para construir una cofradía comprometida ecuménicamente.
El 30 de noviembre de 2018 se celebró en la iglesia parroquial del Espíritu Santo la Asamblea General con mayor asistencia de hermanos en la historia de la Cofradía. Por mayoría simple en segunda votación secreta, la Hermandad decidió que su titular mariana debía ser llamada Nuestra Señora de la Encarnación. Propuesta la nueva advocación al Obispo, D. Francisco Cerro Chaves decretó que la Santísima Virgen María Corredentora sería llamada, desde el 16 de diciembre de 2018, Nuestra Señora de la Encarnación.
La imagen participó en las Procesiones Magnas de 1960 y 1994, así como en el Santo Rosario Magno de 2013 y en la Procesión Magna Mariana de 2024. Además, estaba previsto su desfile en la Procesión Magna de 2020, que se suspendió por la pandemia mundial de COVID-19.
Su lugar habitual de culto está en un pequeño altar en el lado de la Epístola de la iglesia parroquial del Espíritu Santo ante un dosel en terciopelo granate con el monograma de «Ave María» bordado en oro, confeccionado por el Taller de Bordados de la Franciscana Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de Nazaret de Mérida (Badajoz) en 2001.
En cuanto a los cultos específicos y regulares a Nuestra Señora de la Encarnación destacan el Solemne Triduo y el posterior Devoto Besamanos a la imagen. En febrero de 2010 se celebró un Solemne Quinario Votivo Extraordinario y un Devoto Besamanos Extraordinario con motivo del cincuentenario de la imagen.
No fue hasta 2015 cuando se inició de forma regular el Solemne Quinario y el Devoto Besamanos a Nuestra Señora de la Encarnación, celebrados anualmente en el mes de junio (los tres primeros años) y, desde 2018, en diciembre, en torno a la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Desde 2024, el culto fue modificado a Solemne Triduo. Además, se organizaron en su honor dos ediciones de unas Jornadas Mariológicas (2019 y 2022).
Actualmente, su Vestidor es D. Rubén Mayordomo Caballero y, su Camarera, Dña. María Dolores Moreno Pulido. Los Vestidores de Nuestra Señora de la Encarnación han sido:
| 1960-1967 | Asunción Silos Millán |
| 1967-1992 | Josefa Merchán Palomo |
| 1992-2015 | Juan José Torres Redondo |
| 2015-2018 | Pedro Jesús Harinero Sánchez |
| 2018- | Rubén Mayordomo Caballero |













